Gay Parade

El Peso de una verdadera comunidad

Por: Arturo Medina (DJ Loop) - Publicado el: 01 de Julio de 2003

Pues bien, el sábado 21 de Junio una vez más se llevó a cabo en la Ciudad de México la Marcha por el Orgullo LGBT (Lésbico, Gay, Bisexual, Transgénero).

En punto de las 13:00hrs, tal como estaba programado, ya se reunían grupos de personas de los distintos bandos del ambiente LGBT para finalizar detalles y comenzar a mover los trailers y camiones plataforma para dar inicio a la que año con año desde el 2 de Octubre de 1978 ha sido denominada La marcha por el Orgullo LGBT.


Así, los primeros beats se dejaron escuchar desde los aproximadamente 12 camiones, de los cuales mas o menos la mitad transportaban equipo de audio trabajando.

A nosotros nos tocó estar invitados por DJ Deep en una de las dos plataformas que montaron EL TALLER una de las primeras discotheques GAY exclusiva para caballeros (no dejan entrar nada que parezca mujer) y EL ALMACEN, uno de los primero bares GAY mixtos.

La algarabía se desbordaba por doquier, todo adornado de los alegres colores de la bandera insignia de esta gran y verdadera comunidad.

Algunos con disfraces, otros de plano transformados, algunas de la mano de su novia, otros abrazados a su novio, pero todos contentos porque afortunadamente para todos la apertura mental de los mexicanos ha permitido que año con año se realice esta marcha en total armonía.

En las primeras marchas que me tocaron, (hace como 5 años) la gente, los automovilistas que pasaban se quedaban viendO todo este desmadre y nada más movían su cabeza de un lado a otro en ademán de desacuerdo con lo que presenciaban, pero fíjate que últimamente la gente hasta nos toca el claxon vitoreando y nos demuestran su apoyo, como que ya la gente agarra el pedo.

DJ Deep - DJ Titular de EL TALLER

Después de unas cuantas vueltas de calentamiento a través de Paseo de la Reforma, a la altura del Angel de la Independencia, la marcha tomó camino hacia la explanada del Zócalo. En un recorrido de varias horas y sorteando el tráfico sabatino de las calles del centro.

Por fin, después de todo el recorrido lleno de espectadores y activistas, los trailers le dan una vuelta a la abarrotada explanada del Zócalo y algunos se quedan un rato y comienzan los conciertos, mientras que otros emprenden el viaje de regreso a sus respectivos clubes para recibir a sus clientes ansiosos de festejar con singular alegría el no tenr que esconder su diversidad sexual.


¿Te suena familiar todo esto? Yo me atreví a llamarle el Gay Parade porque al estar en el trailer viendo a todos los trailers de diversos antros unos tras otros me recordó lo que realmente ocurre en el verdadero Love Parade en donde si hay una verdadera comunidad electrónica, por ejemplo, es incomparable la organización y la convocatoria que se vé en la marcha por el orgullo LGBT, ojalá en el desfile del Love Parade hubieran los trailers de cada club, de productoras de eventos, en fin, un verdadero Love Parade como lo es este desfile que defiende a los cuatro vientos sus orígenes y propuesta.

Hay que ponerse las pilas, pero de las del conejito.

Disfruta las fotos, sobre todo si estuviste ahí, porque no solo gente de la comunidad estaba presente allí, también los hetereosexuales discriminadamente llamados "normales" también bailaban con la música de los trailers y vitoreaban el valor de esta comunidad de expresar sus ideas.

Agradecemos a Mauricio Santoyo las facilidades que nos brindó el TALLER y EL ALMACEN para la realización de esta reseña

Disfruta de nuestra galería de fotos

Última actualización: 01/07/03 - Last update: 01/07/03

Todos los contenidos de texto y multimedia de este sitio web se encuentran publicados bajo la licencia: Creative Commons Atribución-No comercial-No Derivadas 2.5 México
Esta licencia te permite compartir, re-publicar, copiar y redistribuir el material en cualquier medio o formato siempre y cuando incluyas los créditos y enlace correspondientes al autor: Toxicpro Radio - www.toxicpro.net No puedes hacer uso de este material con propósitos comerciales sin la debida autorización por escrito.